sábado, 29 de marzo de 2014

Cuando las cuentas del collar de perlas caen al universo.


Miedo.
Los ojos se perdieron en el abismo fantasmal de una taza de té, en el vapor que emergía desde ahí se esfumaron algo mas que un par de moléculas de H2O y las hojas, que yacían en el fondo parecían hablar un lenguaje oscuro,indescifrable. La vida, tenía que ser algo más que eso, pensaba meses, quizas tan solo días atrás, pero ahora lo dudaba incluso creía a ratos, que tal vez era menos.
Ya no sabía como hablarle, tocarle, ni siquiera como debía mirarle,  y no era producto de las infinitas diferencias que habían tenido durante esos años,  más bien era debido a las enormes semejanzas que ella, había adquirido de él...esa temple, esa frialdad, el estoicismo, la soledad, y un montón de cosas más triviales, como el trozo de pan sin comer al desayuno, el sonido que hacía al cepillarse los dientes, y el té caliente y desabrido.
Planificar el futuro no era tan facil como poner las cuentas y tratar de reconstruir un collar ya roto como cuando ella era niña, y él solucionaba todo...debía ser esta vez ella quien debía pegarlas, y parecía que al intentar hacerlo, cada bolita se resbalaba y recorría la casa entera, haciendo resonar las paredes, abriendo un abismo y dentro de ese, otro aún mas grande...